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- Clarín |
La misteriosa historia de Keyra, la argentina "hot" que
se hizo famosa en
Internet
Subió sus fotos a la red y en cuestión de meses fue
catalogada como el
mejor trasero del mundo. Ahora los fanáticos la acosan y
varias firmas le
ofrecen contratos envidiables. Todo, sin pisar la TV.
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Calcular la fama de cualquiera en Internet es juego de
niños. Basta con
tipear su nombre en un buscador, esperar unos segundos y
leer la cantidad
de sitios en los que aparece. En el caso de Keyra, la
compatriota que
muestra fotos de su (espectacular) trasero por la red,
la fama crece a
pasos agigantados. En sólo dos años, de 50 mil páginas
que respondían a su
apodo pasó a ser nombrada en 250 mil, algo así como un
400 por ciento más.
Por ello Crónicas Marcianas, el exitoso programa
español, le ofreció unos
20 mil euros para convertirla en nueva estrella hot y
varias revistas se
pelearon por tenerla en tapa. Pero ella rechazó todo, o
casi todo: "Por
más dinero que me paguen, no voy a salir en la tele
hasta que termine la
facu", insistió. ¿Habrá que creerle...?
Después de perder una apuesta con una compañera de
colegio, Agustina,
verdadera identidad de Keyra, tuvo que hacer algo
impensado: subir sus
secretas fotos con poca ropa a la indiscreta red de
redes. Ni bien
estuvieron online, los primeros planos de su cola
revolucionaron a los
seguidores de la erótica-amateur. Y es por eso, quizás,
que queriéndose
colgar de su prometedora fama, un "amigo" le robó nuevas
imágenes de su
cuerpo y las envió a otros portales para que, sin
escrúpulos, publicaran
también su cara en pleno detalle. "Esto empezó como un
gran juego que, al
comienzo, me gustó pero que, luego, se me fue
definitivamente de las
manos", confiesa Keyra.
En poco tiempo, la graciosa anécdota trajo cola. "Empecé
a recibir cientos
de mails de fanáticos de todo el mundo y yo no entendía
el porqué",
comentó ella, todavía sorprendida. La ciber-fiebre por
Keyra se volvió
imparable: en dos meses, sus fotografías daban vueltas
por portales
pornográficos, su cara acompañaba las cadenas de cientos
de e-mails en
cadena y los foros de discusión le rendían culto, como
si fuera una diosa
esculpida. Todos preguntaban lo mismo: ¿quién es esta
chica? Mientras
tanto, desde las paredes de su dormitorio, Agustina se
divertía sacándose
más fotos y publicándolas en Internet, siempre bajo su
nombre secreto.
Gracias a su silencio, Keyra siguió alimentando el mito
de chica
misteriosa: actualmente, en Internet, hay publicadas
varias entrevistas
que no fueron dadas por ella, existen "impostoras" que
contestan los
mensajes de sus fanáticos en los foros, otras que dicen
que trabaja
repartiendo volantes, que vive en tal o en cual barrio,
que estudia
computación o que se prostituye por unos pocos centavos
en la zona de
Once. Todo, es falso. "No sé lo que creerá la gente,
pero lo mío no es
pornografía", aclara antes de que se le haga la próxima
pregunta. Y
agrega: "Mostrar demasiado me parece algo grotesco e
innecesario. Hay
muchísimos sitios que utilizan mi nombre para
promocionar sitios
condicionados y yo no tengo nada que ver con esto",
aclara, furiosa.
Sin que ninguno de sus familiares sepa, Keyra le iba
ganando terreno, poco
a poco, a la vida normal de Agustina. Según la
venteañera, desdoblarse en
dos y aprender a convivir con "otra persona" no fue
tarea fácil. "Aún hoy
no entiendo cómo pude mantener esta doble vida por tanto
tiempo", dice.
"Sobre todo porque no la compartía con nadie. Se me
estaba convirtiendo en
obsesión el que no me descubran". Cuando habla de sus
verdaderos datos,
esta ex alumna de un colegio de monjas de Caballito
quiere dejar las cosas
claras: "Está bien, del cole saqué el uniforme que usé
para algunas de mis
fotos, pero, como siempre digo, Keyra es mucho más
impulsiva que yo",
justifica con sonrisa cómplice.
Con sólo cien imágenes dando vueltas en diversos sitios
de Internet y dos
únicos videos súper sugerentes, la chica decidió
terminar con su maldito
secreto. "Hace más de un mes, por fin, le conté a mi
familia y a mi novio
quién es Keyra, quién soy yo...", comenta recién "salida
del placard".
"Siento que me miran mucho" dice ingenuamente y parece
un chiste. "A
veces, cuando estoy en la facu o en el subte creo un
hombre me mira
porque, en realidad, me reconoce". Es lógico que el
miedo se le haga
paranoia: los miles de cibernautas que la siguen la
llaman "dueña del culo
perfecto", otros le declaran su más profundo amor, los
más románticos se
quieren casar con ella y algunos hasta la buscan para
cosas "menos
santas". Pero no sólo en la Argentina causa revuelo. En
noviembre del año
pasado, la fama internacional la llamó por teléfono. El
programa español
Crónicas Marcianas quería llevarla a trabajar a Europa
ofreciéndole nada,
más y nada menos, que unos 20 mil tentadores euros. Ella
rechazó la
propuesta porque acá tiene "una vida hermosa".
Entre sus otros "no", se sabe que la chica no aceptó
salir en Playboy.
Tampoco se tentó a aparecer en programas de tele o a dar
entrevistas por
radio. No quiso participar del programa del
estadounidense Howard Stern,
quien la premió hace poco como "The Ass of the Year" (el
culo del año).
Según declara la propia protagonista del cuento de
hadas, "el dinero no es
la prioridad en mi vida: no voy a aceptar cualquier cosa
para
conseguirlo". A pesar de que no tiene página web
oficial, páginas como
www.keyra.tk siguen
promocionándola gratuitamente mientras aumentan el
promedio de visitas diarias. Sobre el futuro laboral,
Keyra parece tener
todo pensado: "Hasta ahora no hubo propuestas que me
dieran la pauta de
que puedo vivir de esto...", dice. Y espera.
La última pregunta se escapa, demasiado ingenua. "¿Sos
tímida?", escucha.
"¿A vos te parece que lo soy?", sugiere ella riendo,
mucho más Keyra que
Agustina.
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